Historia

Campo de Entrenamiento

 

Señores Oficiales y Voluntarios, he querido realizar esta intervención, con el propósito de transmitir a ustedes las vivencias y sensaciones captadas e interpretadas por mi persona y como una forma de dejar un registro escrito que de cuenta de lo que significo el proceso de construcción de nuestro Campo de Entrenamiento.......... 

 

El cómo se fue concretando cada una de las etapas planteadas, con diferentes grados de complejidad y dificultades, que muchas veces nos frenaba en nuestro ímpetu, pero que no nos desanimaban, pues sabíamos que podíamos lograrlo llevando a cabo una buena gestión en todo este proceso.

 

En esta oportunidad quisiera comentarles, como comenzó este proceso de construcción de nuestro Campo de Entrenamiento Bomberil, las fechas exactas, no las pregunten, ya que no están en mi memoria, solo he retenido los hechos relevantes, los cuales detallo a continuación.

 

Todo comienza en una conversación informal entre el Voluntario Honorario Sr. Waldo Lira, quien en ese entonces ejercía el cargo de Capitán, con el Alcalde Sr. Sergio Puyol, que como era habitual en él, había concurrido a un acto de servicio de la Compañía, y la conversación se sostenía en este escenario.  Teniendo presente la personalidad compulsiva que caracteriza a nuestro Voluntario, y con la confianza de una amistad que mantenía con el Alcalde, en un momento determinado de la conversación, Waldo Lira le plantea que ante la demora de una respuesta al proyecto de ampliación de nuestro Cuartel, la posibilidad de correr los límites que nuestra Compañía tenía con la plaza, para así contar con una mayor superficie de terreno, que pudiera ser usado en nuestro beneficio, el Sr. Alcalde recibe de buena forma lo solicitado y compromete su visita a nuestro Cuartel para analizar la situación en el terreno mismo.  Con posterioridad cumple con su visita, la que una vez concluida solicita que le presentaran un proyecto donde se especificara el uso que le daríamos al terreno. 

 

A este trabajo se abocaron el Director Sr. Enrique Boock, el Capitán Sr. Waldo Lira y el Voluntario Sr. Sergio Gallagher, quienes con esfuerzo comenzaron unas maratónicas reuniones en la alcaldía y gestiones ante la Superintendencia del Cuerpo, que necesariamente debía ser participe de todo lo que esto significaba.  Hasta que fue promulgado el Decreto Alcaldicio que otorgaba en comodato a la Séptima Compañía el terreno solicitado, con las restricciones que por ustedes son conocidas: cierres vivos, no talar los árboles existentes y que el recinto sea solo para practicas bomberiles. El tiempo que demoró toda esta gestión bien valió la pena, las gestiones que comenzaron en el año 2000 y finalizaron a mediados del 2002,  dieron su fruto, gracias a la constancia, paciencia e insistencia demostrada por nuestros Voluntarios que nos representaban,........ se conseguían 600 m2 que se sumaban a los ya existentes y cuyo destino si bien estaba claro que sería para prácticas bomberiles, no estaba del todo claro cual sería exactamente la forma en que se llevaría a cabo esta condición.

 

En esa época, en la compañía se generaba un cambio de Director, renunciaba Enrique Boock y asumía en su reemplazo Sergio Gallagher, quedaba poco tiempo para terminar el año y teníamos que comenzar trabajar, sí o sí, en lo que debía ser el nuevo proyecto de lo que sería el CAMPO DE ENTRENAMIENTO DE LA SEPTIMA COMPAÑÍA,  ¿pero en que proyecto? decía nuestro actual Director, quien como guardián de los fondos de la compañía, sabíamos que no financiaría ningún trabajo hasta que le fuera presentado un proyecto sólido y con un levantamiento económico sustentable en el tiempo.

 

Gran tarea tenía por delante, no sabia como comenzar, pero si tenía claro que no era tarea de una sola persona y  para que todo esto resultase, debía contar con gente que le gustara la idea y estuviera dispuesta a comprometerse en el desarrollo de este trabajo. Para lo cual invite a participar en una comisión a los Voluntarios Luis Cuevas, Sebastián Olave, Antonio Cartagena, Luis Contreras y Marco Escobar, que por conversaciones que había sostenido en forma individual con ellos, sabia del interés y de las ideas que planteaban sobre el tema.

 

Se comenzó a trabajar en lo que sería el proyecto, de modo de ir definiendo las características y componentes que darían forma a este Campo de Entrenamiento, muchas fueron las ideas, poco a poco fueron decantando las que parecían más convenientes e interesantes de llevar a cabo.   Se fueron asignando algunas tareas, como ser Luis Cuevas y Antonio Cartagena se encargarían de definir los mejores accesos hacia el Campo de Entrenamiento, tanto desde el patio de nuestro Cuartel como del exterior, Luis Contreras se encargaría de obtener por parte de su hermano la confección de los planos necesarios del Campo, Sebastián Olave se encargaría de hacer un levantamiento del terreno y definir lo que sería la propuesta para la instalación de los tubos que irían bajo tierra conectados a los contenedores, estimando la cantidad que se necesitarían, todo esto con la colaboración de un dibujante técnico compañero de trabajo, quien confeccionaría los planos respectivos, mientras que Marco escobar tenía la misión de buscar los contactos para conseguir los contenedores y tubos que se utilizarían.

 

En forma paralela invite al Ex Voluntario Sr. Patricio Cartagena a nuestro Cuartel y le comente sobre el trabajo en que estabamos empeñado, solicitándole la confección de una maqueta en donde quedara reflejado en detalle la obra que pretendíamos llevar adelante, Patricio una vez más dando muestra del afecto que le tiene a la Compañía, acepta con entusiasmo la petición, poniéndose de inmediato a trabajar en llevar adelante el diseño de lo que sería esta maqueta, interiorizándose de los detalles y aportando ideas al respecto.

 

Mientras todo esto sucedía, el Director conjuntamente con el Tesorero Sr. Francisco Serrano, asesorado por otros Voluntarios, realizaban las gestiones tendientes a colocar un cierre del terreno cedido a la Compañía con la plaza colindante, teniendo presente que se debía cumplir con las exigencias del cierre dispuestas por la Municipalidad.

 

A fines del mes de enero del 2003, el Director y Sebastián Olave tuvimos una reunión en nuestro Cuartel con el Superintendente del CBÑ Sr. Milton Rozas.  En esta reunión se le planteo al Superintendente, los detalles del proyecto que la Compañía en esos momentos se encontraba elaborando y las gestiones que pensábamos realizar para tener un financiamiento que permitiera llevarlo a buen término, el Superintendente los escucho atentamente y los felicito por llevar adelante una iniciativa tan interesante, pero dejo en claro tres observaciones que nos quedaron muy bien grabadas:

 

  • Que podíamos realizar gestiones para conseguir donaciones, pero debíamos hacerlas en Empresas que no se encontraran en sectores en los cuales el CBÑ atiende.
  • Que el CBÑ no cuenta con recursos que le permitan ayudar económicamente en la realización de este proyecto, por tanto el costo debía ser asumido en su totalidad por la Compañía.
  • Que solo esperaba que fuésemos capaces de concretar este proyecto y que tuviéramos cuidado en no quedar a la mitad del trabajo, como ha sucedido con algunos proyectos presentados por Compañías del Cuerpo, que le ha significado al Cuerpo tener que asumir una entrega de recursos que no estaban contemplados.

 

En dicha oportunidad se tomo el compromiso de enviar a fines de Marzo, conforme a lo solicitado por el Superintendente, el proyecto final de lo que sería nuestro Campo de Entrenamiento, en el cual debía ir claramente detallado los costos tanto en materiales como en mano de obra que significaba todo este trabajo, como también el modo de financiamiento de cada una de las etapas contempladas, acompañando para este efecto una carta Gantt.

 

Ya teníamos la maqueta que nos había desarrollado Patricio Cartagena, como ustedes pueden escuchar todo era pedir y por supuesto, evitar gastar, a todo esto, se provocaba un nuevo cambio en la oficialidad, la Compañía quería evaluar a sus Oficiales, y la única forma de hacerlo era que renunciaran y se generara una votación. Como ustedes se pueden imaginar era partir de nuevo con aquellos Oficiales recién electos y se acercaban las Vacaciones y el hecho que los meses de enero y febrero no existe movimiento en las oficinas en que debíamos solicitar nuestros materiales, en resumen todo por problemas de época de vacaciones.

 

En marzo la idea del campo tenia que seguir no podíamos seguir parados, nos juntamos en el cuartel el Director don Sergio Gallagher, el Tesorero don Francisco Serrano y yo quien en ese entonces era Capitán de la Compañía, estos dos oficiales preocupados que no se veían avances, me informaron que comenzarían el cierre del campo y que tenia un mes para presentar el proyecto para poder incluirlo en el presupuesto del año, o si no se destinarían los dineros a otros Ítems, ustedes se dan cuenta que con esa presión tenia que trabajar a full, nuevamente reuní a la comisión, comenzamos a trabajar, pero no teníamos a quien para proceder ha realizar todas las excavaciones que se necesitaban, en esos pensamientos me encontraba cuando de repente en la puerta de la capitanía aparece el Voluntario Andrés Jara, ¿que tiene que ver se preguntaran?, el estaba a cargo de una obra y tenia los contactos de maestro, pero en una sabia decisión me aconsejo que contratáramos a un constructor civil quien se hiciera cargo de la excavación, por lo tanto comenzamos las conversaciones con uno que el nos recomendó, teníamos la maqueta, los planos de la tubería y las cotizaciones, contactos para los contenedores, podíamos comenzar, pero sentía que me faltaba algo, me daba mil vueltas, era un proyecto grande.

 

Sostuve una conversación con el Director analizamos las cotizaciones y en ese entonces aparece el Tesorero Francisco Serrano quien mira al Director y dice que se comiencen los trabajo pues los dineros están, para la primera etapa, eso fue como un empujón de confianza, en ese mismo instante comenzaron los trabajos del cierre, en un fin se semana se cito a la compañía a ejercicio, se limpio el terreno y le comente a Luis Cuevas que rompiéramos una parte de la pared  poder tener acceso desde el cuartel, en un abrir y cerrar de ojos toda la panderete estaba en el suelo, Luis Cuevas encabezaba esto, teníamos que marcar el campo para comenzar los trabajo, solamente teníamos dos días, entro el equipo de tubería  Sebastián Olave y Luis Contreras estuvieron todo un domingo desde la mañana hasta la tarde en conjunto con el hermano de Luis Contreras hasta que terminaron y se dieron cuenta que la maqueta tenía un problema, había que invertir la dirección de los tubos, por lo tanto la decisión había que tomarla en ese instante, al llegar al cuartel y ver el trabajo que habían desarrollado los voluntarios Olave y Contreras me di cuanta que el proyecto si lo terminaríamos y no quedaría solo un una maqueta, como idea.

 

Los trabajos comenzaron, Luis Contreras se convirtió en el Capataz de la Obra, era quien controlaba a los maestros que no se desviaran un solo centímetro de lo planificado y los fines de semana Sebastián Olave tomaba medidas , pero necesitábamos los tubos de cemento y los contenedores, así empezaron las maratónicas negociaciones, Marco Escobar Busco contactos para los tubos, busco hasta que encontró algo mas barato en segunda calidad , las diferencias entre calidad eran grandes, pero tome la decisión de comprar primera calidad pues era la vida de los voluntarios la que transitaría por esa tubería. Cristian Cortes mientras tanto buscaba donaciones de cemento, la cuales también tuvieron éxito, consiguiendo 80 sacos para el proyecto. Teníamos los tubos pero faltaban los contenedores, nuevamente me llamo Marco Escobar quien tenia un dato del tipo que buscábamos a un bajo precio. Fui a verlos y cerramos el negocio por tres, se contrato un camión para traerlos y llegaron, el nuevo problema era ingresarlos al campo pues los hoyos ya estaban hechos y quedaba muy poco espacio para que el camión maniobrara, por lo tanto este lo dejo en una posición en la que nosotros tendríamos que dejarlos donde lo necesitaríamos, llame a Alberto Gonzalez quien a través de su suegro nos presto un camión grúa para poder ubicar el contenedor, comenzaron los trabajos y a medida que los voluntarios llegaban al cuartel comenzaron a trabajar, costo bastante ubicarlos, con maniobras bastantes peligrosas,  pero la idea era fija, colocaríamos el contenedor en la ubicación que nos habíamos propuesto, Alberto González tenia bastante experiencia en el manejo de grúa por lo tanto era un hecho que lo lograríamos. Ya teníamos instalado el contenedor sobre la base, solo quedaba colocar el segundo, el tercero seria para baños del futuro complejo. Otro nuevo problema los baños no estaban contemplados en el proyecto, pero teníamos que hacerlo, nuevamente nos reunimos con la comisión para buscar el mejor lugar para los baños, esa era la gran pregunta, ¿la respuesta? Fácil, donde están ahora. Pero no será un proyecto de inmediata realización tendrá que esperar hasta tener los fondos.

 

Seguimos con las etapas del campo, se manda un mail a los Voluntarios solicitando contacto para una torre, nuevamente responde Marco Escobar que el puede llegar a un contacto, comenzaron las conversaciones y llego una torre que se había desmontado hacía poco, solo nos costo un flete, pero lamentablemente a esta torre le faltaban piezas, no tenia factibilidad de ser armada, por lo tanto le solicite a Mauricio Díaz que ubicara quien la comprara, tome la decisión en base al valor que se me entrego, converse con el Director y se vendió, esperaríamos otra oportunidad, mientras tanto el Director cotizaba una torre para conocer el monto real de su costo, era inalcanzable, por lo tanto el proyecto de la torre quedaría hasta el final, con el dinero de la torre se lograron terminar varias etapas, pero mi viejo amigo Luis Cuevas miraba el tercer contenedor y se preguntaba cuando estarían listos los Baños. Con el Director y Tesorero nos miramos teníamos que buscar una solución, en ese pensamiento, en voz alta, Waldo Lira, solicita invitar al alcalde Sergio Puyol para que vea los avances del comodato, es decir los cierres y toda la tubería construida bajo tierra, sin perder las áreas verdes del entorno de la Villa Macul, esta idea fue buena, invitaríamos al alcalde a una Once, para poder ver si nos aporta con algo. Llego la hora que el Alcalde llego al cuartel, se le mostró el proyecto, Waldo Lira tomo rápidamente la iniciativa y comenzó a vender el proyecto al alcalde, escuchamos durante una hora al alcalde y después de esa reunión teníamos los fondos para terminar los famosos baños en el tercer contenedor, en esta etapa comenzó a trabajar Mauricio Díaz y Fernando Díaz, colocando el techo que actualmente todos ustedes conocen.

 

Teníamos que pintar los contenedores, nuevamente buscando donaciones, el voluntario Hugo Espinoza trae un contacto el cual nos donó toda la pintura para los contenedores, había que citar a ejercicio, la guardia nocturna en apoyo al proyecto comienza a pintar los muros, esto fue un gran apoyo de la guardia, lamentablemente no recuerdo todos los nombres pero como Capitán de esa época estoy muy agradecido y orgulloso por su esfuerzo y empuje en terminar este proyecto, por otro lado la Compañía comenzó a pintar los contenedores, el Director junto al Tesorero comenzaron a calcular la instalación de pasto a la entrada del campo, Waldo Lira se consigue en la Municipalidad de Macul gravilla para esparcir en el campo, nuevamente la guardia nocturna en su horario nocturno, comienza a esparcir la gravilla el Director consigue que nos presten de la empresa Emaresa un vibro apisonador para poder emparejar el campo, estábamos listo, la Tubería, la cancha de rescate, el cierre del entorno al campo, la entrada empastada,  solo faltaba  la torre, nuevamente las conversaciones comenzaron con chilectra . Con Marcos Escobar fuimos a una reunión en donde se explico el proyecto y lo que necesitábamos, nos fue bastante bien, Marco siguió con las conversaciones hasta que autorizaron la donación, consiguió una entrevista con Jaime Valenzuela  a la cual asistimos con Sebastián Olave, en esa reunión explicamos lo que necesitábamos y para que utilizaríamos la torre, Jaime se intereso en el proyecto y solicito que le diéramos la plataforma que necesitaríamos para poder calcular los pesos y como hacerlo comprometiéndose a entregarnos un plano para poder cotizar, además nos informo que chilectra financiaría el 50% de la torre, y el otro 50% se tendría que conversar con la empresa que instala la torre, dura tarea, fui a la empresa indicada por jaime y en conversaciones con Carlos Escobar se logro que el otro 50% fuera gratis, por lo tanto la tan deseada torre nos saldría a un costo de 0 pesos, lo cual era una tremenda alegría ya estaba un 80% listo, solo faltaba la base, la cual salio al tiempo en las misma condiciones.

 

No quiero dejar pasar esta oportunidad para agradecer a dos personas que incondicionalmente me ayudaron en todas las etapas, me refiero a nuestro mensajero don Manuel y a don Ismael nuestro cuartelero para ellos mis mas sinceras agradecimiento por todo su aporte y sobre todos por haberme soportado durante esta construcción.

 

Mauricio Díaz que consiguió las escalas para los tubos y en sus momentos libres termino los detalles del campo junto a la guardia nocturna de ese momento.

 

Roberto White quien consiguió la primera pintura de la cancha de rescate vehicular con mano de obra incluida.

 

Arturo Muñoz quien dono las luminarias, que aún no se han instalados.

 

Luis Contreras las tapas de los Tubos.

 

Patricio Cartagena Pintura.

 

A los pintores de los contenedores.

 

Antonio Cartagena Colocación de los letreros del campo de entrenamiento.

 

A los que trabajaron en el monolito junto a Mauricio Díaz.

 

Y si alguien se me quedo a fuera le pido mil disculpas pero todos sabemos el aporte que realizo.

 

Esto es un pequeño resumen de los acontecimiento de la construcción de un campo de entrenamiento en donde nos demostramos a nosotros mismos que cuando queremos hacer cosas por nuestra compañía lo podemos hacer es solo proponérselo,  en resumen todos hemos colocado nuestro grano de arena para poder lograr nuestros objetivos.

Al terminar estas líneas He querido dirigirme a todos ustedes para expresar mi satisfacción por el término del Campo de Entrenamiento de la Séptima Compañía, un proyecto no exento de dificultades, que entrega un lugar donde poder mantener y potenciar las habilidades necesarias para un buen servicio.

 

Cumplida la última etapa, representada por el levantamiento de la torre, no queda más que agradecer a todos quienes aportaron en este largo camino, y que confiaron en la capacidad propia y de sus compañeros. Gracias a todos los que se esforzaron en contactar potenciales donantes, a quienes dieron su tiempo y esfuerzo, para cumplir esta nueva meta, a quienes siguieron la senda trazada por nuestros fundadores y en especial a la Oficialidad que creyó en este trabajo, que no olviden salió del primer F.O.D.A. organizado por la Compañía, gracias señor Director por el apoyo incondicional que dio a todos los que participamos en este Campo de entrenamiento Bomberil

Reciban todos un fuerte abrazo, y los insto a seguir este camino de crecimiento y de avance, para sentir que nuestro paso por la Séptima Compañía no ha sido en vano.